Las rotondas, también conocidas como glorietas, son una solución de tráfico que busca mejorar la fluidez y reducir los accidentes. Sin embargo, en la práctica, no todos los conductores entienden correctamente cómo deben circular por ellas. Por eso, no es raro que ocurran accidentes en una rotonda, y lo más complicado suele ser determinar quién tiene la culpa.
Ya sea en una ciudad como Madrid, con un tráfico denso y acelerado, o en Barcelona, donde la movilidad urbana es clave, los conflictos en glorietas son bastante comunes. Por ello, contar con abogados accidentes en Barcelona puede ayudarte enormemente si te ves involucrado en una colisión dentro de una rotonda.

¿Por qué ocurren tantos accidentes en rotondas?
Aunque las rotondas están diseñadas para evitar cruces peligrosos y semáforos, la realidad es que muchos conductores desconocen las normas específicas para circular en ellas. Esto genera maniobras incorrectas, cambios de carril indebidos o salidas sin señalización, lo que puede provocar accidentes con coches, motos, bicicletas o incluso peatones.
Las causas más frecuentes de accidentes en glorietas incluyen:
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No ceder el paso a los vehículos que ya circulan dentro de la rotonda.
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Cambiar de carril sin comprobar ángulos muertos.
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Salir desde el carril interior sin respetar al vehículo del carril exterior.
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No utilizar los intermitentes correctamente.
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Exceso de velocidad o falta de visibilidad.
¿Quién tiene la culpa en un accidente en rotonda?
Determinar la culpa en un accidente dentro de una rotonda puede ser complejo, ya que depende de múltiples factores: la posición de los vehículos, la señalización, las maniobras realizadas y, por supuesto, los testimonios o pruebas disponibles.
Sin embargo, existen algunos principios generales:
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Prioridad de paso: siempre tiene preferencia el vehículo que ya circula por el interior de la rotonda, salvo señalización contraria.
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Salidas desde carriles interiores: si un coche que circula por el carril interior intenta salir de la rotonda sin respetar al vehículo del carril exterior, es muy probable que se le atribuya la responsabilidad.
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Cambios de carril: el vehículo que cambia de carril dentro de la rotonda sin asegurarse de que puede hacerlo con seguridad puede ser considerado culpable.
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Invasión de carril o adelantamientos indebidos: también son motivos habituales de colisión que implican responsabilidad.
¿Qué hacer tras un accidente en una rotonda?
Lo primero es mantener la calma y asegurarse de que todos los implicados estén bien. Después:
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Rellenar el parte amistoso con la máxima claridad posible. Especificar la posición y maniobras de cada vehículo puede ser clave.
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Tomar fotos de la escena, daños y señales de tráfico.
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Buscar testigos, si los hay, para reforzar tu versión.
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Contactar con abogados especializados, especialmente si hay discrepancias o daños importantes.
Si vives en Cataluña o en la capital, lo ideal es acudir a abogados accidentes en Madrid que conozcan el funcionamiento del tráfico urbano en sus respectivas ciudades y puedan gestionar tu caso con conocimiento local.
¿Por qué contar con un abogado especializado?
Muchos conductores piensan que con el parte amistoso o con el seguro es suficiente. Pero cuando hay discrepancias en las versiones o cuando se niega la responsabilidad, es fundamental tener a un abogado que defienda tus derechos.
Los abogados accidentes en Barcelona están acostumbrados a este tipo de casos y pueden ayudarte a:
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Analizar las pruebas y determinar quién tiene la culpa.
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Negociar con la aseguradora una indemnización justa.
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Reclamar daños personales, materiales y gastos derivados.
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Representarte en caso de que el asunto llegue a juicio.
Los accidentes en rotondas pueden parecer simples, pero muchas veces se convierten en auténticos quebraderos de cabeza legales. Determinar la culpa no siempre es evidente, y las aseguradoras pueden aprovechar esa confusión para no pagar lo que corresponde.
